El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) de Venezuela confirmó la captura y el proceso de deportación de Erika María Herrera, de 63 años, señalada como la probable responsable del feminicidio de Carolina Flores Gómez. La víctima, exreina de belleza de Baja California 2017, fue hallada sin vida en un departamento de la colonia Polanco, alcaldía Miguel Hidalgo, el pasado 16 de abril de 2026.
De acuerdo con el registro migratorio, la imputada ingresó a territorio venezolano el mismo 16 de abril, aterrizando en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía. Durante su estancia de 12 días en el país sudamericano, se hospedó inicialmente en el hotel Euro Building de La Guaira, para luego trasladarse a la zona de La Candelaria en Caracas y finalmente ocultarse en una residencia en El Cigarral, donde fue ubicada.
Douglas Rico, director del CICPC, detalló que la captura fue resultado de una triangulación de inteligencia entre Ameripol, Interpol y la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX). Al momento de su detención, Erika “N” alegó que la muerte de su nuera fue un «accidente» provocado por un «juguetico» (arma de fuego) que pertenecía a su difunto esposo, aunque afirmó no recordar la ubicación del objeto.
La FGJCDMX, bajo el mando de Bertha Alcalde Luján, mantiene abierta la carpeta de investigación bajo el protocolo de feminicidio. Los peritajes iniciales en el inmueble de Polanco contradicen la versión del accidente, sugiriendo una mecánica de hechos que implica dolo. La imputada permanece bajo resguardo en Venezuela mientras se cumplen los términos legales para su traslado a la capital mexicana.
En Baja California, la gobernadora Marina del Pilar Ávila confirmó que existe una mesa de trabajo permanente entre las fiscalías de ambas entidades para robustecer el expediente. La familia de la víctima, encabezada por Reyna Gómez, ha realizado movilizaciones en Ensenada exigiendo que la edad de la agresora no sea un factor atenuante para evitar la prisión preventiva oficiosa una vez que pise suelo nacional.
Las autoridades venezolanas enfatizaron que el comportamiento de la detenida ha sido de «extrema frialdad» y resistencia a los interrogatorios. El rastreo de su ruta de escape indica una planificación logística inmediata tras el crimen, utilizando recursos financieros para el hospedaje en hoteles de alta gama antes de su localización final por los organismos internacionales.
El proceso de entrega se encuentra en fase de validación por los tribunales venezolanos. Se espera que en las próximas 72 horas se defina la logística de seguridad para el vuelo que traerá a Erika “N” de regreso a la Ciudad de México, donde será puesta a disposición del juez de control en el Reclusorio Femenil de Santa Martha Acatitla.
