La tensión global sube de tono. Este miércoles 4 de marzo de 2026, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó en su primera rueda de prensa desde el inicio de las hostilidades que, aunque no es el plan inicial, el envío de tropas terrestres a Irán sigue siendo una opción abierta bajo el mando de Donald Trump. La operación denominada «Furia Épica» busca, según Washington, el desmantelamiento total de las capacidades estratégicas de la República Islámica.
Escalamiento y duración del conflicto
Desde el Pentágono, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, ajustó las expectativas sobre la duración de los combates. Mientras que originalmente se preveía una intervención relámpago, Hegseth señaló que la campaña militar podría prolongarse hasta por ocho semanas. Hasta el momento, Estados Unidos niega tener botas sobre el terreno, pero la retórica oficial ha cambiado para dejar la puerta abierta a un despliegue que concluya los objetivos de la ofensiva.
Los objetivos: Capacidad nuclear y naval
El secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió el pasado martes 3 de marzo que los ataques incrementarán en intensidad. El foco de la administración Trump está puesto en tres puntos críticos:
- Programa nuclear: Desmantelamiento de instalaciones de enriquecimiento.
- Arsenal de misiles: Destrucción de la capacidad de respuesta de largo alcance.
- Fuerza Naval: Aniquilación de la marina iraní en el Golfo Pérsico.
Por su parte, el presidente Donald Trump lanzó una advertencia directa, asegurando que la «gran oleada» de ataques aún no ha sido lanzada y que los bombardeos actuales son solo el preludio de una fase mucho más agresiva de la operación.
Reacciones en el Congreso y utilidad informativa
En el Capitolio, la bancada de senadores demócratas ha denunciado la falta de transparencia, señalando que la Casa Blanca no ha entregado informes detallados al Congreso sobre los planes exactos de la invasión o sus consecuencias regionales. Para el lector en México, este conflicto ya comienza a generar volatilidad en los mercados internacionales y un repunte en los precios del petróleo crudo, que se cotiza por encima de los 90 dólares por barril debido a la incertidumbre en el Estrecho de Ormuz.
