En una respuesta contundente ante la indignación social, la titular de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX), Bertha Alcalde, anunció la separación inmediata de sus cargos de varios funcionarios de la institución. La medida responde a presuntas irregularidades, omisiones y actos de corrupción que entorpecieron la localización de Edith Guadalupe, joven hallada sin vida en la alcaldía Benito Juárez.
Investigación interna por corrupción y retrasos
La familia de la víctima denunció que, además de la falta de celeridad, fueron víctimas de intentos de extorsión. Ante esto, Alcalde confirmó que la Unidad de Asuntos Internos ya investiga a elementos de la Fiscalía Especializada de Personas Desaparecidas y a un agente de la Policía de Investigación (PDI).
“La conducta que señalan los familiares es muy grave e inaceptable. Si bien la denuncia fue atendida, hubo posibles retrasos en la intervención de los equipos de búsqueda”, sentenció la fiscal.
Aunque por el proceso legal se omitieron nombres y cargos específicos, se sabe que los señalados permanecerán fuera de sus funciones mientras se determina su responsabilidad penal en la obstrucción de la justicia.
Bajo la lupa: el vigilante y el motociclista
La investigación por el feminicidio de Edith Guadalupe se ha extendido a los testigos clave del inmueble ubicado en Avenida Revolución 829. La Fiscalía indaga el actuar del vigilante del edificio, quien presuntamente se negó a entregar los videos de las cámaras de seguridad en las horas críticas tras la desaparición.
Asimismo, se informó que un conductor de motocicleta, cuya identidad no ha sido revelada, ya se encuentra rindiendo declaración para esclarecer su relación con los hechos.
Cronología de una tragedia que pudo evitarse
Los familiares de Edith sostienen que la burocracia institucional fue el principal obstáculo. A pesar de contar con pistas desde el primer momento, los protocolos de reacción inmediata fallaron, obligando a los deudos a realizar sus propias investigaciones y bloqueos viales para ser escuchados. El hallazgo del cuerpo este 17 de abril reavivó el debate sobre la eficacia de la Fiscalía CDMX y la integridad de sus mandos medios.
